4.7 Pruebas espirituales (El mundo de los espíritus)
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4.7 Pruebas espirituales (El mundo de los espíritus)
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• ¿Por qué uno se siente abandonado por Dios, se encuentra sin la ayuda de las esferas superiores, justo cuando atraviesa los momentos más difíciles?
En esta enseñanza de la Guía de Pathwork, exploramos por qué los períodos de lucha espiritual pueden sentirse como un abandono. Lejos de ser abandonados, estos momentos son en realidad pruebas diseñadas para fortalecer nuestra independencia y voluntad interior.
A medida que disminuye el apoyo externo, se nos brinda la oportunidad de valernos por nosotros mismos, eligiendo la verdad y el crecimiento sin depender de la protección.
Este episodio revela que los desafíos —e incluso los encuentros con influencias negativas— tienen un propósito: sacan a la luz las debilidades ocultas para que puedan ser reconocidas y transformadas. Nunca se nos pone a prueba más allá de nuestras capacidades.
La reflexión más profunda: sentirse solo suele ser señal de estar preparado. Marca un punto de inflexión donde pueden surgir la verdadera fortaleza, el dominio de uno mismo y un crecimiento espiritual duradero.
Jill Loree es la fundadora de Phoenesse y una estudiante de larga trayectoria de las enseñanzas de Pathwork. Ha estudiado el material de la Guía de Pathwork desde 1997 y completó cuatro años de formación para convertirse en Ayudante Certificada de Pathwork. Cuando conoció las enseñanzas de Pathwork, describió la experiencia como «atravesar el umbral del cuarto paso de AA y encontrar toda una biblioteca». A través de Phoenesse, Jill escribe y enseña sobre la transformación personal utilizando la psicología espiritual que se encuentra en las conferencias de Pathwork. Sus libros presentan estas enseñanzas en un lenguaje claro y accesible para ayudar a los lectores a aplicarlas en la vida cotidiana. Su trabajo se centra en ayudar a las personas a transitar de las luchas de la dualidad hacia la paz de la unidad interior. Criada en el norte de Wisconsin, Jill comenzó su carrera profesional en ventas técnicas y marketing antes de descubrir que su verdadera vocación residía en la enseñanza y la escritura espiritual. Vive en Nueva York con su esposo, Scott Wisler, quien ahora trabaja con ella compartiendo estas enseñanzas por todo el mundo.