Solemos pensar en las relaciones como algo que sucede en la vida. Es algo que buscamos con ilusión. A veces las tenemos. Otras veces no.

Pero en realidad, las relaciones son una de las principales formas en que se desarrolla la vida misma.

Siempre nos vemos atraídos a relacionarnos con todo lo que existe. La fuerza vital —nuestra expresión divina que reside en lo más profundo de cada uno de nosotros— ejerce una atracción inexorable hacia la unión con la vida.

Sin embargo, nos resistimos a este movimiento que se origina en nuestro centro divino, de maneras grandes y pequeñas.

Nuestro sufrimiento proviene de resistir esa fuerza que surge de nuestro interior. Y esta resistencia se manifiesta claramente en nuestra comunicación y en nuestras relaciones con los demás.

Al examinar nuestra resistencia y sufrimiento al relacionarnos con los demás, nos volvemos más capaces de pasar del aislamiento a la conexión.

Las relaciones, entonces, son un vehículo para nuestro desarrollo espiritual. Cuando abordamos las relaciones desde esta perspectiva, construimos vínculos satisfactorios con los demás.

El tirón: relaciones y su significado espiritual

El tirón: relaciones y su significado espiritual

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